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Los orígenes del Karaoke

La historia del Karaoke comienza en Japón. Allá por los años 70 se inventó el primer aparato que permitía cantar a la vez que se seguía una melodía. Las máquinas de karaoke han evolucionado a la par que lo hacía la tecnología de su tiempo. A pesar de ello, incluso hoy, la música y letra de cada canción se escriben y programan manualmente una a una. Son todavía un producto artesanal.

Aunque originario de Japón, el karaoke se ha extendido a todo el mundo, convirtiéndose en uno de los entretenimientos más populares y accesibles que existen en la actualidad. Destinado a niños y mayores, el karaoke es un tipo de ocio que puede disfrutar toda la familia, tanto en casa como en lugares públicos destinados especialmente a ellos.

El significado de Karaoke

Aunque cuando escuchamos la palabra karaoke enseguida sabemos a qué se refiere, la mayoría de personas desconoce el significado real de la palabra. Karaoke es una composición de dos palabras japonesas. Kara significa vacío o hueco. Oke es una contracción de la palabra Ōkesutora, que significa orquesta. La unión de ambas daría como resultado la palabra Karaoke, que vendría a significar “orquesta vacía”.

El uso de la palabra Karaoke se remonta a la época de las primeras emisoras de radio. Muchas de ellas no podían permitirse pagar a una orquesta para que tocara músicas de acompañamiento para sus programas y radionovelas, por lo que utilizaban una grabación con la música deseada a la que llamaban karaoke, orquesta vacía.

Historia del Karaoke

El karaoke apareció alrededor de 1970. En esa época, los programas televisivos de música estaban en su máximo esplendor y eran muy populares. No era extraño que algunos de los programas llegaran a agrupar al 40% de la audiencia, algo impensable para los mayores eventos retransmitidos por televisión en la actualidad.

En aquella época, los únicos lugares donde se podía cantar eran bares que contaban con música en directo, donde el público podía cantar junto con la banda las canciones que en ese momento se estaban tocando. Esto además era caro, ya que había que pagar a los músicos. Justo en este momento apareció el karaoke.

Uno de los pioneros de la industria fue el empresario y músico Daisuke Inoue. Inoue tenía la habilidad de adaptar el tempo y la escala de cualquier canción de manera improvisada para adaptarse a cada cantante. Esto hizo que nunca le faltase el trabajo, ya que era perfecto para tocar mientras los clientes de cualquier establecimiento disfrutaban cantando sus canciones favoritas.

En una ocasión, uno de sus clientes le hizo una petición. Le pidió grabar la música de una de sus canciones para poder llevarla a un viaje de empresa y así poder cantar con esa cinta. Exactamente lo mismo que en los programas de radio de décadas antes. Inoue se dio cuenta de la posibilidad de negocio y empezó a grabar música en cintas de casette para que se pudiera cantar con ellas.

Inoue le pidió a un técnico electricista que le fabricase un aparato donde poder reproducir las cintas con las canciones y a la vez dispusiera de un micrófono para cantar. El resultado fue la primera máquina de karaoke de la historia. Lo realmente revolucionario del dispositivo era la posibilidad de cobrar por su uso. La máquina funcionaba a intervalos de 5 minutos, los cuales comenzaban a contar en el momento que se introducían 100 yenes en ella.

Cuando el aparato estuvo terminado en 1971, Inoue hizo un trato con un amigo para ponerlo en su bar. Inoue no vendió su máquina, sino que decidió alquilarla únicamente. La popularidad del aparato se extendió rápidamente, por lo que ese mismo año llegó a tener más de 50 solicitudes al mes. Al año siguiente, grandes marcas de electrónica comenzaron a producir sus propios dispositivos y así el mercado del Karaoke despegó.

Los primeros karaokes no tenían pantallas de televisión, por lo que las letras de las canciones debían leerse en unas tarjetas o libros que acompañaban a todo el dispositivo.

En 1982 la tecnología láser revolucionó el mundo del karaoke. Con la aparición del CD se pudo acompañar cada canción con un vídeo y con la proyección en una pantalla de las letras de las canciones. Los karaoke boxes llegaron poco después, en 1986. Las primeras fueron contenedores de obra donde se instalaba una sala de karaoke en cada uno de ellos. Con este tipo de karaoke se abrió el mercado a las personas que no bebían y a los niños, ya que desde entonces ya no hacía falta ir a un bar para disfrutar de este tipo de entretenimiento.

En 1992 apareció una nueva tecnología, internet. Gracias a esta nueva tecnología, los negocios de karaoke podían ofrecer este servicio a varias salas pero teniendo sólo un ordenador central para gestionar todas las canciones. Al convertir la música y las imágenes a simples datos, se pudo reducir el tamaño de los aparatos de manera drástica, además de posibilitar la actualización rápida de los repertorios con nuevas canciones siempre que se desease.

El Karaoke en Japón

El karaoke es mucho más que un simple entretenimiento en Japón. En las islas niponas, es una de las maneras más comunes de ocio entre la población. Se calcula que los karaokes del país tienen más de 50 millones de clientes cada año. La industria del karaoke está valorada en alrededor de 80.000 millones de yenes.

La sociedad japonesa es muy cerrada en lo que se refiere a la muestra de sentimientos. En Japón existen unas normas de etiqueta muy estrictas para cada momento del día, así como unas normas de actuación con cualquier tipo de persona. El karaoke es una manera ordenada y socialmente aceptada de mostrar los sentimientos, sean cuales sean estos.

El karaoke permite también desestresarse en un país donde los ritmos de trabajo son extremadamente intensos. También es una herramienta para estrechar lazos con amigos y compañeros de trabajo, ya que permite mostrar los sentimientos en un espacio seguro y controlado.

En Japón, como en cualquier parte del mundo, existen dos maneras de disfrutar del karaoke. La primera son los bares de karaoke o karaoke snack, donde se canta delante de un público desconocido. La segunda son las salas privadas de karaoke o karaoke box, donde sólo las personas que uno quiere entran dentro de un espacio privado.

karaoke japonés

En los karaoke snack, los clientes pueden disfrutar de una bebida a la vez que cantan canciones con los demás clientes del establecimiento. Simplemente se le pide al camarero la canción que se desea cantar y ya está. La etiqueta dice que sólo se debe cantar una canción cada vez. Acaparar el micrófono es visto como síntoma de mala educación.

Los karaoke box se encuentran en establecimientos o incluso edificios enteros destinados a ellos. Son habitaciones de diferentes tamaños alquiladas por un grupo de personas durante un tiempo determinado. Aquí se canta únicamente delante de los amigos y conocidos, por lo que se elimina la vergüenza de cantar delante de desconocidos.